Sí, estoy de vuelta, con una visa de trabajo buena por un año, y una sonrisa en mi rostro. ¡Por fin! Una linda sorpresa me dio la bienvenida a casa:

¿No es estupenda? Me encantan sus ojos grandes y sus piernas y brazos delgaditos. Vino desde Málaga para que aquí correos decidiera dejarla en bodega porque no le permitían a mi esposo recogerla. Tras algunas negociaciones, acordaron entregarla sólo si él estaba en casa para recibirla. Gracias, Magdalena, ¡es un regalo genial!
Aquí pongo una foto de cómo van progresando los calcetines. Quisiera hacerlos más largos, pero no he pensado cómo incrementar puntos sin interrumpir la puntada.

Creo que me va a tomar mucho tiempo trabajar en ello, porque aunque ya volví a los Estados Unidos para arreglar lo de mi nuevo empleo, pronto regreso a casa a pasar la Navidad con mi familia. Y cuando esté de vuelta tendré que presentar los exámenes que me faltan además de acostumbrarme al nuevo trabajo, así que el tejido y los blogs no tendrán la frecuencia de antes.